Siempre en la mayoría de mis entradas hablo de lo que siento , de mi soledad , de mis penas más profundas y mis pérdidas más grandes; hoy siendo un día distinto, en el que estoy contenta, dinámica y con muchas ganas de vivir, voy a escribir sobre algo que acá no se muchas veces. No voy a hablar ni de lo que perdí, o lo que voy a perder; ni de que quiero o no tengo. Voy a hablar de lo que gane. Eso si que es inusual, y muchas veces menos atractivo o interesante, porque como ha dicho Dolina, alguien que yo admiro mucho: "como la poesía, generalmente se nutren, no se si de desdichas, pero sí de cosas que no están; de cosas que faltan. De faltas más que de sobras. El poeta casi siempre usa como arcilla para construir su canto la descripción de cosas que ha perdido: ha perdido el amor, ha perdido la ilusión, ha perdido la juventud, ha perdido la fe, ha perdido la patria... En cambio la poesía satisfecha, la poesía del hombre que ha conseguido todo en la vida es más rara y en general no tan buena.”
Eso verdaderamente es cierto, y no solo en la poesía.
Y como les venía contando, les vengo a hablar de algo que gane, algo que me hace muy bien, me hace feliz y más de una vez me saca una sonrisa. ¿Qué sera? Preguntaran ustedes... si la única cosa que me podría hacer bien, era Él, ese amor profundo del que escribí repetidas veces. Pues, como la vida siempre te da una sorpresa, no es él quien iba a calmar mis noches de tormentas, mi tristeza o mi llanto. Era una fuerza mucho más grande que se amor tan profundo y puro que siento.
Es amor, pero otro tipo de amor, uno que mágicamente te llena la vida de sonrisas cuando más de una cosa te hizo llenar la vida de tristeza. Es algo que no se encuentra fácilmente, aunque creemos tener millones, muy pocos son verdaderos. Si gente, he encontrado un amigo, ese amigo que siempre me falto y hace rato estaba buscando. ¿Y cómo se llama este ser tan maravilloso que le trajo alegría a mis días? Pues es fácil, Situ ... si, Situ. Su apodo, el apodo que inventamos entre los dos.
Situ es aquel chico que me dio la mano, cuando nadie me la daba, fue en quien confié y quien me promete siempre que con él, nunca me voy a sentir más sola. Es cierto, gracias a él, veo que puede ser así. Que no hace falta ese amor del que hablo siempre para ser feliz, solo se necesitan amigos, gente a tu lado que este dispuesta a acompañarte.
Yo confió, en el que él va estar ahora y siempre, y espero que él sepa que también voy a estar, para escucharlo, para hacerle reír... y también para sacar de su lado a la soledad, justamente lo que va a hacer conmigo.
Situ llegó a mi vida, no hace mucho... solo sé, que desde la primera vez que hablamos, que me dijo "hola" ahí todo cambio. Hablo todos los días con él, y de diferentes temas... el hizo que cambiara un poquito la opinión sobre la gente. Shhh esto no lo sabe!
¿Y saben como hizo? Pues fácil, solo con ser él, con ser "Situ" hizo que yo volviera a creer en la amistad, en una amistad fuerte, que puede sacarte del pozo más profundo. Él, como otras de mis amigas, me están devolviendo de apoco la alegría y las ganas de seguir caminando. Tantas veces pedí que por favor llegara algún motivo para seguir y no quedarme atascada en medio del camino. Pues llegó, al fin llegó. Él con su sabiduría, con su ternura e inteligencia; unos años más grande que yo, mucho más maduro... me enseña a vivir bien día a día, aunque no sé de cuenta... lo hace.
Por eso, esta entrada va dedicada a él, a ese amigo que me saca de a poco, de la tristeza, y la soledad. Ese amigo que me tomo la mano, y espero que nunca me la suelte, porque yo jamás lo voy a soltar.
Situ...
Eso verdaderamente es cierto, y no solo en la poesía.
Y como les venía contando, les vengo a hablar de algo que gane, algo que me hace muy bien, me hace feliz y más de una vez me saca una sonrisa. ¿Qué sera? Preguntaran ustedes... si la única cosa que me podría hacer bien, era Él, ese amor profundo del que escribí repetidas veces. Pues, como la vida siempre te da una sorpresa, no es él quien iba a calmar mis noches de tormentas, mi tristeza o mi llanto. Era una fuerza mucho más grande que se amor tan profundo y puro que siento.
Es amor, pero otro tipo de amor, uno que mágicamente te llena la vida de sonrisas cuando más de una cosa te hizo llenar la vida de tristeza. Es algo que no se encuentra fácilmente, aunque creemos tener millones, muy pocos son verdaderos. Si gente, he encontrado un amigo, ese amigo que siempre me falto y hace rato estaba buscando. ¿Y cómo se llama este ser tan maravilloso que le trajo alegría a mis días? Pues es fácil, Situ ... si, Situ. Su apodo, el apodo que inventamos entre los dos.
Situ es aquel chico que me dio la mano, cuando nadie me la daba, fue en quien confié y quien me promete siempre que con él, nunca me voy a sentir más sola. Es cierto, gracias a él, veo que puede ser así. Que no hace falta ese amor del que hablo siempre para ser feliz, solo se necesitan amigos, gente a tu lado que este dispuesta a acompañarte.
Yo confió, en el que él va estar ahora y siempre, y espero que él sepa que también voy a estar, para escucharlo, para hacerle reír... y también para sacar de su lado a la soledad, justamente lo que va a hacer conmigo.
Situ llegó a mi vida, no hace mucho... solo sé, que desde la primera vez que hablamos, que me dijo "hola" ahí todo cambio. Hablo todos los días con él, y de diferentes temas... el hizo que cambiara un poquito la opinión sobre la gente. Shhh esto no lo sabe!
¿Y saben como hizo? Pues fácil, solo con ser él, con ser "Situ" hizo que yo volviera a creer en la amistad, en una amistad fuerte, que puede sacarte del pozo más profundo. Él, como otras de mis amigas, me están devolviendo de apoco la alegría y las ganas de seguir caminando. Tantas veces pedí que por favor llegara algún motivo para seguir y no quedarme atascada en medio del camino. Pues llegó, al fin llegó. Él con su sabiduría, con su ternura e inteligencia; unos años más grande que yo, mucho más maduro... me enseña a vivir bien día a día, aunque no sé de cuenta... lo hace.
Por eso, esta entrada va dedicada a él, a ese amigo que me saca de a poco, de la tristeza, y la soledad. Ese amigo que me tomo la mano, y espero que nunca me la suelte, porque yo jamás lo voy a soltar.
Situ...
Situ te adora...
ResponderEliminarSitu nunca te va a dejar sola.
Situ jamás va a soltar tu mano, ni te va a negar un abrazo, ni su hombro, ni su tiempo.
Situ te adora, porque cambiaste su mundo, porque reviviste la esperanza y porque le brindás todos los días tu cariño que es inmenso.
Con mucho afecto...
Situ (: