No me dejes caer, por favor -le rogué mientras le tendía la mano, no quería que me dejará, no podía permitirlo. Por él yo pude salir adelante, si se va no sé que pase conmigo.
-Basta, tu eres dueña de tu vida , solo tu -volvía a decir mientras me daba la espalda. Pero no, no era así, lo necesitaba a él para seguir.
-No, te necesito -susurré. Me miró y negó con la cabeza -
-No sabes bien que no. Tú debes no dejarte caer , no necesitas a nadie para salvarte. Tu única salvación eres tú misma -y se fue de ahí, dejando mi vida en mis manos-

No hay comentarios:
Publicar un comentario