
Volví a mirar por la ventana como las gotas de lluvia caían mientras mis lágrimas volvían a salir. La tormenta que se desataba allí fuera no era más que la copia exacta de la que estaba en mi interior.
Un montón de confusiones, de "por qués" sin explicaciones. Un millón de preguntas sin respuestas.
-¿Me vas a responder cuándo te hablo? -decía él a un costado mientras me miraba fijamente. -Miráme por favor -decía enojado -Yo te amo -volvía a repetir. Me di media vuelta y lo miré fijamente.
-¿Cuántas veces más? ¿Eh? ¿Qué quieres ganar? Ya todo terminó y no hay vuelta atrás. ¿Cuántas veces dijimos lo mismo eh? Aunque te ame, no puedo seguir así. El amor no te convierte exclava de nadie, y es así como me siento. El amor no encierra, el amor libera. Y tú -lo señalé -Me encerraste en esto que estamos viviendo y que llamamos amor. Nos es más que una ilusión. ¿Pero sabes? Encontré la llave para liberarme, así que me largo de aquí. Este no es el amor en el que creo -y sin más para decir me largué de ahí con un portazo , dejando atrás ese "amor" que en vez de construir, destruyó-
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