Alguna vez alguien me dijo que buscamos en el amor del otro, poder tapar o llenar ese vacío que sentimos a menudo pero que tanto nos cuesta reconocer.
Nos encontramos en la búsqueda de ese "alguien" que sea capaz de lograr que ese vacío ya no exista, y en ir y venir de esa gran búsqueda nos encontramos con pequeños parches... Sirven por un tiempo, de eso estoy segura, sentimos que curan una herida en nuestro interior. Pero una vez que ese parche se gasta, el vacío vuelve y esta vez un poco más grande. ¿Por qué? Porqué ese vacío ya existente, por falta de amor, de afecto, que teníamos desde un comienzo, ahora se le agrega el vacío que ha dejado aquella persona al alejarse, y con él también llevarse ese amor o cariño que tan bien nos hacía.
Buscamos refugios en amigos, familiares y sentimos que todo vuelve a tener sentido en nuestras vidas, que ese vacío u opresión que sentimos en el pecho es solamente producto de la angustia que nos consume, angustia que según nosotros se nos pasara con un buen momento.
Pero no, nos equivocamos enormemente, si bien esos buenos momentos son esenciales para poder ir curándonos, no logran que aquel dolor que nos oprime se esfuma.
No sé como hacer, no tengo la receta justa para aliviar la tristeza, el dolor o la angustia. No sé tal vez ni de dónde provenga, tal vez sea la angustia de estar vivos que tanto nos aqueja. Tal vez sea el no encontrarle sentido a nuestros días lo que nos deja ese vacío.
Lo único que sé es que debemos aprender a sobrevivir.
Nos encontramos en la búsqueda de ese "alguien" que sea capaz de lograr que ese vacío ya no exista, y en ir y venir de esa gran búsqueda nos encontramos con pequeños parches... Sirven por un tiempo, de eso estoy segura, sentimos que curan una herida en nuestro interior. Pero una vez que ese parche se gasta, el vacío vuelve y esta vez un poco más grande. ¿Por qué? Porqué ese vacío ya existente, por falta de amor, de afecto, que teníamos desde un comienzo, ahora se le agrega el vacío que ha dejado aquella persona al alejarse, y con él también llevarse ese amor o cariño que tan bien nos hacía.
Buscamos refugios en amigos, familiares y sentimos que todo vuelve a tener sentido en nuestras vidas, que ese vacío u opresión que sentimos en el pecho es solamente producto de la angustia que nos consume, angustia que según nosotros se nos pasara con un buen momento.
Pero no, nos equivocamos enormemente, si bien esos buenos momentos son esenciales para poder ir curándonos, no logran que aquel dolor que nos oprime se esfuma.
No sé como hacer, no tengo la receta justa para aliviar la tristeza, el dolor o la angustia. No sé tal vez ni de dónde provenga, tal vez sea la angustia de estar vivos que tanto nos aqueja. Tal vez sea el no encontrarle sentido a nuestros días lo que nos deja ese vacío.
Lo único que sé es que debemos aprender a sobrevivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario